No esperar nada

No esperar nada

Nada va a llegar

El título es fuerte pero antes de emitir juicio alguno de las pocas palabras que engalanan el inicio. Permíteme explicar el mensaje que vengo a transmitir en el día de hoy. Siempre se escucha que el ser humano es un animal político haciendo referencia a la necesidad de ser social. Sin embargo, también es normal ver que el ser humano es egoísta por naturaleza. Piensa primero en él antes de pensar en los demás. Aquí te podrás preguntar ¿Acaso los demás van a resolver mis problemas? ¿Acaso los demás van a hacerme feliz? ¿Acaso los demás van a hacerme feliz? Si te has preguntado alguna de estas interrogantes en las pocas líneas que has leído. No le estas dando lugar al mensaje. Sino reforzando un prejuicio. Permíteme. Si el ser humano es humano es social por naturaleza, pero también egoísta. ¿Qué sentido tiene esto? Resulta incongruente, pero es real. Si bien es cierto cada persona debe crecer como individuo. Es decir, llegar a su mejor de sí. Para compartir aquello que tiene. Hay muchas personas que no buscan crecer y menos compartir. Otras que crecen a niveles inesperados, pero no comparten. Y del egoísmo caen en el egocentrismo. 

No esperar nada. Nada va a llegar. Cuando entregas tu tiempo. No esperes que el tiempo vuelva a ti. O que aquellos te otorguen el tiempo que tu diste. Cuando brindas ayuda. No esperes que la ayuda vuelva a ti. O que los demás te vengan a ayudar. Cuando brindas ánimo. No esperes que el ánimo vuelva a ti. O que los demás te animen. Cuando brindas amor. No esperes que el amor vuelva a ti. O que te correspondan con el amor que das.

La gratitud es un don que no todas las personas tienen. Pero no pienses que gratitud es corresponder por cortesía y no porque lo sientes. En ese caso sería hipocresía de una manera u otra. Porque si no sientes algo y lo haces porque es una conducta social. Estarías dejando de pensar, sentir y solo actuar por costumbre. Sería correcto que todos se sintieran realmente agradecidos por todo. La vida. Las personas que están con nosotros. Las personas que nos aman. Las oportunidad que tienes de salir adelante. La posibilidad de ayudar. Tantas cosas. Pero el mundo no es así.

¿Alguna vez has entregado todo de ti? ¿Alguna vez has permanecido en un lugar distinto al tuyo por los demás? ¿Alguna vez has sentido que has dado más de lo que recibiste? ¿Alguna vez ...? Si respondiste alguna con un sí. Tengo noticias para ti. Es lo que diariamente ocurre. No diré que es normal porque normalizar la ingratitud. Seria decir que el mundo debería ser ingrato y no pasaría nada. Pero si has vivido esto. No significa que tu corazón se debe ennegrecer. Ni menos preciar. Ni hacer lo que hacen las personas normalmente y convertirse en lo mismo. Degenerando en una espiral donde sufres, copias los mismos comportamientos nocivos y haces que los demás pasen por lo mismo o peor. Si esto sigue siguiendo así estaríamos creando una sociedad donde si nos dañan. Dañamos. Ojo por ojo y diente por diente.


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